Estaba pensando qué cosa especial podríamos tener para ofrecer esta navidad, algo que sea simple, delicado, original y accesible. Encontré estos modelitos. Solo tenemos once.
La mayoría de los muebles que se restauran en el taller de BLP para ponerlos en venta han sido puro instinto. Obviamente miro mucho para sacar ideas. A veces paso semanas sin que se me ocurra nada y en la desesperación he optado por formas bien tradicionales que nunca me dejan satisfecha. Cuando el mueble está listo y me gusta, inmediatamente me empieza a latir el corazón de pura satisfacción. Y con este sillón específicamente (motivo de este texto) no me latía nada. Hasta sentía molestia cuando lo veía. Así estuvimos un par de meses, pasaba por su lado y hacía como que no lo veía, tratando de ignorarlo, hasta que no aguanté más y decidí hacerle un cambio radical dentro de lo convencional. Y bueno; ahora me late el corazón.